viernes, 5 de julio de 2019

Noticias falsas, política y realidad

El mundo político en la realidad actual

Un escenario complejo es el que enfrentan las ideas en el mundo actual. Un mundo en el que debemos analizar la capacidad del ser humano a sobrevivir entre las noticias falsas, los atentados y las demandas constantes de una generación que interactúa de una manera diferente a sus predecesores.

En este rincón del mundo, asistimos al desembarco de los candidatos mediáticos y a una conferencia de prensa entre los periodistas y los políticos en los que prometieron no difundir noticias falsas. Un escenario raro y característico de sociedades que no supieron adaptarse al cambio.

Los periodistas y los políticos juntos pidiendo un pacto de guante blanco, es una iniciativa loable, pero conscientes somos de que es un esfuerzo fútil, ya que en campaña electoral todos los equipos de gestión desarrollaron equipos para gestionar el escenario virtual. Un escenario que se llenó de falsas noticias, memes, gif animados y discursos alterados en pro y en contra de cada candidato.

Un mundo político que intenta estar actualizado pero mira la temática en forma distante, sin atreverse a debatir sobre conceptos como la privacidad, la neutralidad de la red y la propiedad de los datos de cada ciudadano en el mundo virtual.

Un mundo político que a pesar de lo digital debe seguir viajando localidad por localidad para mantener el contacto directo con sus electores, y de esa manera reafirmar el compromiso. Paradojas del mundo actual.

La privacidad en Santa Marta

La privacidad en Santa Marta

La privacidad digital en las sociedades pequeñas es un concepto que en primera instancia suena lejano, y se podría asociar con esa frase "mire si a alguien le va a interesar lo que pasa en Santa Marta, que es una villa de malvón y rosaleda, laureles en la vereda y plaza con catedral..."

Cercanía con el vecino, con los temas y aconteceres diarios ponen distancia con el mundo digital, que paso a paso se introduce cada día más en nuestra vida cotidiana.

Y en "Santa Marta" llegó la tecnología y la globalización, frente a lo cual vivimos localmente añorando cosas globales que nos acerca el mundo digital. Un mundo en teoría "gratis" y sobre el que nos cuesta entender todo el back office que implica por lo que el botón que usamos de forma más rápida es el de acceder y ceder nuestros datos sin restricciones para aprovechar la "nueva app u oferta que me salió en el celular".

Los que toman ciertos recaudos respecto a la privacidad, son vistos localmente como seres supersticiosos o maniáticos de la tecnología, y frente a los cuales la sociedad les repite esta frase "no sabemos que quieren esconder....ya que yo en mis redes no publico nada importante...". Una falacia característica del poco conocimiento general que hay, la ausencia de análisis y el desconocimiento del valor de los datos en estos temas.

En un año electoral como el que estamos viviendo, sería este un tema que podría poner sobre la mesa el Partido Digital que intenta obtener representación parlamentaria. Ahora, ¿estamos como sociedad preparados para discutir estos temas o nos vamos a excusar en que lo urgente es más importante?

La tarea didáctica en el mundo digital

Sobreviviendo a los memes

La docencia con generaciones de alumnos nativos digitales enfrenta desafíos constantes de actualización e interacción necesarias para mantener la atención.

La generación de memes por parte de los alumnos se valida en forma inconsciente como algo divertido, mientras que si fuera a la inversa o entre pares dentro del grupo de clase comenzaríamos a escuchar conceptos como "bullying", "persecución", "me tienen idea" entre otras.

Mêmes que tendrán vida eterna en este mundo digital con memoria, y que podrían ser utilizados con fines diferentes para los que fueron creados generando una historia o conceptos que pueden beneficiar o perjudicar a los participantes fuera del espacio tiempo en el que fueron creados.

Como sociedad educativa, ¿hasta que punto estamos dispuestos a tolerar estas cosas? ¿Es posible regularlos o poner límites? En sociedades en las que se manda "al grito" y los órdenes preestablecidos parecen ser permeables, sería oportuno empezar a pensar estos temas.

Los avances tecnológicos ayudarán a la sociedad y generaron avances nunca antes visto, pero recordemos que antes que nada somos personas, somos humanos y por ende no tenemos que comportarnos como máquinas autómatas.

Presentar, presentar, presentar

Las presentaciones y una versión de Powerpoint anticuada

https://youtu.be/9PmAN-IVp5I

En el momento de presentar, de nadie es la culpa más que de uno mismo, ya que uno elige las herramientas con las que va a trabajar. 

Muchas veces nos confiamos en "TODOS", ese ser maravilloso que conoce los productos y las marcas para las que trabajamos, ese mismo que usa y tiene las mismas plataformas que usamos. Ese "TODOS" ficticio hizo que necesariamente tuviéramos que improvisar la presentación en versiones de software anticuados, con herramientas que no usamos habitualmente frente al imparable tiempo que nos amenazaba desde el reloj al ser el primer grupo a presentar.

Horas dedicadas a la docencia, contando experiencias fallidas con sistemas y sin embargo uno muchas veces pasa por alto esas pequeñas cosas que cambian una presentación. El aprendizaje necesario y a la fuerza, nos enfrenta a la debilidad que ejercemos frente a un cambio de sistemas.

Si esto pasa en una situación académica, en un ambiente controlado ¿cuántas cosas pasan por fuera y no prestamos la debida atención?. Nos habrá llegado el momento de parar a reflexionar?