viernes, 5 de julio de 2019

Presentar, presentar, presentar

Las presentaciones y una versión de Powerpoint anticuada

https://youtu.be/9PmAN-IVp5I

En el momento de presentar, de nadie es la culpa más que de uno mismo, ya que uno elige las herramientas con las que va a trabajar. 

Muchas veces nos confiamos en "TODOS", ese ser maravilloso que conoce los productos y las marcas para las que trabajamos, ese mismo que usa y tiene las mismas plataformas que usamos. Ese "TODOS" ficticio hizo que necesariamente tuviéramos que improvisar la presentación en versiones de software anticuados, con herramientas que no usamos habitualmente frente al imparable tiempo que nos amenazaba desde el reloj al ser el primer grupo a presentar.

Horas dedicadas a la docencia, contando experiencias fallidas con sistemas y sin embargo uno muchas veces pasa por alto esas pequeñas cosas que cambian una presentación. El aprendizaje necesario y a la fuerza, nos enfrenta a la debilidad que ejercemos frente a un cambio de sistemas.

Si esto pasa en una situación académica, en un ambiente controlado ¿cuántas cosas pasan por fuera y no prestamos la debida atención?. Nos habrá llegado el momento de parar a reflexionar?


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